Crítica de Mundo Alas, por Adolfo C. Martínez. Publicada en La Nación (Argentina). 26 de marzo de 2009.
Mundo alas es una maravillosa experiencia musical acerca de la superación y del amor. El film es una road movie , pero más bien el viaje iniciático de un grupo de artistas jóvenes y noveles que muestran su arte junto a la voz, el talento y la experiencia de León Gieco a lo largo de una gira por diferentes provincias argentinas.
Músicos, cantantes, bailarines y pintores son artistas con distintas discapacidades que expresan y comunican su mirada del mundo, aquello que les preocupa, que los anima, que los inspira, en un show que combina música, danza y pintura, y en el que se destacan el rock, el folklore y el tango junto a grandes éxitos de León Gieco. A lo largo del film se van conociendo las historias de vida de cada protagonista y su evolución artística. Los ensayos, la ruta y los hoteles son los escenarios de anécdotas y de música que generarán nuevos sueños: lograr editar el disco de Mundo alas y terminar la gira en el Luna Park. Al tiempo que surgen historias de amor, de relaciones humanas y de amistad se demuestra que la integración es posible.
Con enorme calidez tanto León Gieco como sus codirectores y guionistas presentan a ese grupo de jóvenes que no se dejaron vencer por sus discapacidades y hallaron en la música y en el baile la posibilidad de dar una nueva opción a sus existencias. Sobre la base de una impecable producción, Mundo alas se inserta en la necesidad de cambiar todo tipo de discapacidades por las notas musicales, por los pinceles o por el baile, y así este documento abre la puertas a la alegría que sienten esos muchachos, impulsados por el fervor de León Gieco, que ideó esta gira.
Trasladar a la pantalla estas historias fue un enorme acierto tanto de Gieco como de quienes lo rodearon en esta producción, este racimo de historias que giran alegremente en torno de notas musicales y de pinceles manejados con habilidad. La cámara y la fotografía son otros elementos sin duda acertados para convertir a Mundo alas en un film que vale por su intención y por su ternura.
