Texto sobre la producción de Sobreviviendo Guazapa. Incluido en el Pressbook de la película (2008).

La inquietud de realizar una película sobre la guerra civil de El Salvador nació a final de la década de los noventa, pero no fue sino hasta el 2004 que se dieran las circunstancias convenientes para llevar a realización el proyecto.

El proceso dio inicio con investigaciones y entrevistas a participantes directos de ambos bandos del conflicto. La información recopilada resultó cuantiosa.

Después de varios meses y muchos borradores, el guión llegó a mostrar una estructura interesante. El siguiente paso era reunir el monto presupuestado para su realización. Luego de persuadir a inversionistas locales a aventurarse en un proyecto de cine salvadoreño, integrar el equipo de actores era el nuevo reto.

El casting se realizó inicialmente en talleres y escuelas de teatro donde se seleccionaron algunos miembros del reparto, pero los roles principales estaban aún vacantes. Se hizo una convocatoria abierta a través de periódicos locales, logrando con ello un gran número de aspirantes. Así, el elenco estaba completo.

A fin de lograr evidente realismo para la película, especialmente para las escenas de combate, era determinante obtener la colaboración de la Fuerza Armada.

Luego de numerosas gestiones, la oportuna ayuda militar fue con asesoría táctica, explosiones reales y armas originales incautadas durante la guerra.

En las semanas previas al inicio del rodaje se dio a todos los participantes un entrenamiento básico, impartido por ex-combatientes de ambos bandos, respectivamente.

Todo estaba listo y programado para iniciar el rodaje en septiembre 2005, pero la inesperada llegada de los huracanes Stan, Wilma y Katrina retrasarían el inicio de la producción hasta el año siguiente.

El rodaje dio inicio en enero 2006 con mucho entusiasmo, cordialidad y sentimiento de equipo entre todos los participantes, artistas y técnicos por igual.

A partir de febrero algunos equipos electrónicos comenzaron a fallar, fallas que se extendieron gradualmente a todo equipo electrónico en el lugar.

Con retraso de varias semanas en el rodaje debido las repetitivas e inexplicables fallas, se decidió cambiar de localidad como una posible solución.

La explicación técnica aparecería algunas semanas más tarde: En las cercanías de la zona (conocida como Planes de Renderos) se encuentra una importante estación de telecomunicaciones del Estado que controla todas las frecuencias de radio del país. Obviamente la sensibilidad de los equipos electrónicos de este tipo se ve afectada de alguna manera.

En las nuevas localidades, lejos de la anterior, los problemas técnicos desaparecieron por completo, sin embargo, debido a los incontables retrasos, la estación de lluvia había llegado. El mes de junio fue el más copioso de ese año, interrumpiendo la filmación un sinnúmero de veces.

En julio, además de la lluvia, hubo un par de accidentes:

Mientras se rodaba la escena en los precipicios de La Puerta del Diablo los protagonistas cayeron al perder el equilibrio. Afortunadamente la toma se realizaba con pantalla azul a solo 3 metros por debajo de ellos. El saldo del accidente fue solo de algunos raspones y moretones.

El otro accidente fue causado cuando el cañón de un fusil golpeó con fuerza en la boca del soldado, dejándole inconsciente por un rato además de quebrarle un diente. Una prótesis dental corrigió el daño.

Como consecuencia de las lluvias y la proliferación de zancudos, en agosto hubo 2 casos de fiebre de dengue: el director y uno de los protagonistas, que retrasaran el rodaje durante varias semanas más.

A pesar de tanta adversidad, pero con mucha persistencia, el rodaje se completó en el mes de septiembre con un total de 9 meses. En la misma fecha dio inicio el proceso de post-producción, proceso que tardaría más de 12 meses.

El trabajo de edición, doblaje, efectos de sonido, efectos visuales y musicalización no era tarea fácil, pero la habilidad y dedicación de los expertos dio como resultado una calidad cinematográfica de nivel internacional.

A más de tres años desde su inicio, y con un costo varias veces mayor al inicialmente presupuestado, finalmente la película hace su Estreno Mundial en El Salvador en enero de 2008.

Sobreviviendo Guazapa es la primera película salvadoreña en más de 20 años, así como el primer largometraje nacional de ficción sobre la guerra civil.

En su realización participaron más de 130 personas, todas nacionales, hecho que establece un antecedente en beneficio de las artes cinematográficas al poner en evidencia la capacidad técnica y artística que existe en El Salvador.

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