Artículo sobre Maré, nossa história de amor, por EFE. Publicado en La Vanguardia (España), el 12 de febrero de 2008.
La realizadora brasileña Lúcia Murat mostró anoche, en la sección de Panorama del Festival de Cine de Berlín, la Berlinale, una moderna y musical versión del clásico «Romeo y Julieta» de Shakespeare, en la que Montescos y Capuletos se transmutan en dos bandas enfrentadas en la favela de Maré, en Río de Janeiro (Brasil).
‘Maré, nossa história de amor’ coronó un día de festival marcado por la violencia de los bajos fondos brasileños, que abrió la jornada de la sección oficial con ‘Tropa de Elite’, una coproducción brasileño-argentina, sobre un grupo policial enfrentado a las mafias de la favela, dirigida por José Padilha y que aspira al Oso de Oro de la 57 Edición de la Berlinale.
Analídia (Cristina Lago) y Jonatha (Vinícius D’Black) protagonizan este colorido drama, en el que la escuela de danza del barrio se convierte en refugio para un grupo de jóvenes frente a la violencia, las drogas, los conflictos y los tiroteos constantes que predominan en sus vidas.
Incluso el rodaje de la cinta, una coproducción brasileño-uruguaya-francesa, hubo de repartirse entre tres favelas por cuestiones de seguridad y sólo una pequeña parte pudo filmarse en Maré, según explicó a EFE su directora.
«E incluso esos días, se producían tiroteos a nuestro alrededor», añadió Murat, quien quiso dar a Brasil un musical, un género poco habitual en el país, «que tiene una música y un baile bellísimos», agregó.
‘Maré, nossa história de amor’, a medio camino entre la realidad y la ficción, recrea la dureza de los bajos fondos brasileños a ritmo de funk, hip-hop, rap, samba y danza contemporánea.
Hasta 200 bailarines toman las calles de la favela de Maré, con coreografías repletas de ágiles piruetas, muchos de los cuales proceden «del mismo entorno» que sus personajes, algo que Murat cree que contribuyó a la credibilidad de la cinta.
El rojo y el azul ejercen de separadores visuales entre las dos bandas rivales, que bien se enfrentan en vigorosos bailes o bien se disparan a quemarropa en las oscuras callejuelas de la favela.
La estética urbana y marginal caracteriza este trágico romance en tierra de nadie en que Analídia, hija de un capo de la droga, y Jonatha, el mejor amigo del líder rival, vivirán su accidentada historia de amor, con la profesora de danza, interpretada por Marisa Orth, como alcahueta.
Estos contemporáneos Romeo y Julieta no celebrarán su boda, a diferencia de los míticos personajes ‘shakespearianos’, del dramaturgo y poeta inglés William Shakespeare (1564-1616), pero se verán inmersos en la misma espiral de violencia y brutalidad del conflicto armado.
La danza experimental encumbra los momentos de máxima tensión de la cinta, mientras que la samba y los ritmos hip-hop aderezan las escenas más alegres de la historia, que tiene en el grupo de rap Naçao Maré a su particular trío de trovadores, que resumen con sus rimas los puntos álgidos del drama.
«Tenemos desde música clásica hasta funkie. Queríamos mezclarlo todo y mostrar la capacidad de fusionar que tiene Brasil», explicó la realizadora, que optó por alejar su película de todo folclore.
Durante el rodaje, que se desarrolló en sólo siete semanas, los bailarines de Maré detuvieron con sus coreografías la carretera principal Linha Vermelnha,- una de las más importantes de Brasil y que transcurre entre Río de Janeiro y el aeropuerto-, en lo que la directora describe como una «victoria simbólica», ya que son generalmente las bandas callejeras las que interrumpen la vía con sus enfrentamientos.
La directora Murat, que nació en 1949 en Río de Janeiro, y que entre sus obras destacan ‘Pequeno Exercito Louco’ o ‘Que Bom te Ver Viva’, apostó por desvincular a sus jóvenes de la favela de la imagen de «pobres y violentos, sin nada que ofrecer». Y añadió «Tienen un gran talento y mucha energía».
